Lina Moran
Hace 6 anos
Trato muy familiar. Ambiente excelente. Las monjas son verdaderas profesionales de vocacion. Pero las cenas son muy repetidas y escasas. Un poquito de sopita y una loncha de jamon York o queso de cabra con membrillo. Muy escaso para las trece horas hasta el desayuno, peor que un comedor social, digno de ser puesto en conocimiento de la gerencia de la seguridad social.