Laura Lopez
Hace un ano Local Guide
Mi suegro Jaime llego a la residencia ya muy malito, pero nadie del personal se rindio. Le trataron con mucho carino, le daban de comer, le movilizaban cumpliendo los horarios, le hidrataban con gelatinas, le dieron rehabilitacion... Hasta el ultimo momento, fue especial, tanto cuando nos llamaron como el trato al ir, que todos vinieron a apoyarnos en el duro trance e incluso nos pusieron tila. Nunca les olvidaremos aunque el final fuese demasiado rapido.…